Kilian Meyer

DEPORTE Y DIABETES

Hace 3 años me diagnosticaron diabetes tipo 1 y, aunque en un primer momento fue duro pensar que podía afectar a mi carrera deportiva, enseguida descubrí que esto no debía impedirme continuar luchando por mi sueño. Me gustaría remarcar que la diabetes y el deporte de élite no son incompatibles. Todo lo contrario. Tener unas rutinas de trabajo diario exigentes me ayuda a llevar un control más exhaustivo de mi cuerpo. 


Competir con diabetes no ha cambiado el ritmo de mis entrenamientos ni el método de preparación física. Eso sí, para estar al 100% durante las carreras y dar lo mejor de mi en la pista, siempre debo tener un control más riguroso de mi salud que el que llevan mis contrincantes. Otro factor importante para conseguir el mejor rendimiento es tener una alimentación adecuada y evitar los cambios en los niveles de azúcar en sangre. Lo bueno de tener un control sobre mi alimentación es que, no solamente estoy en la mejor forma para competir, sino que además, mi salud es mejor gracias al deporte. De hecho, podría decir que el deporte es un elemento fundamental para mi bienestar.


Me gusta fomentar que la práctica deportiva es muy importante para los diabéticos. Es por ello que colaboro con empresas e instituciones que, como yo, quieren mejorar la vida de la gente con Diabetes: